marzo 21, 2011

Decisiones

Por: Rosmarbis Pérez



Por lo general cuando se trata de esta parte del blog me dedico a hacer reír a la gente con la intensión de “reír para no llorar” esta vez me tomo la libertad de hablar de la forma más relajada posible de el acto más lamentable al que puede recurrir el hombre.
En cada minuto que cuenta el reloj una decisión es tomada. Cada decisión es un vector que cambia la perspectiva de la historia, cada una de ellas puede cambiar el rumbo, el destino de cada persona de cada país.
Los pueblos tienen en su memoria dos historias la de quienes ganan y la de quienes pierden, pero ¿cómo saber cuál de estas es la que más se acerque a la realidad? Prácticamente imposible, lo que nunca ha de negarse es que todo lo que pasó tiene que ver con las decisiones de quienes tuvieron voz.
¿Qué pasa cuando un pueblo no tiene voz, cuando miles de personas quedan sometidas ante el silencio impuesto e injusto? Veamos:
Por citar un ejemplo al azar pensemos en Libia (cualquier parecido con la realidad no  es coincidencia), ¡En cualquier momento explota la olla!  Cuando digo esto me refiero a lo visceral que puede ser el hombre en situaciones de pánico, tensión y sus derivados.
El ser humano es un hombre político por naturaleza y como todo, y en todo, siempre hay alguien o algo que llega a los excesos, después de 42 años en el mismo puesto, las mismas leyes, la misma ausencia de voz, las vísceras de libia despiertan en esos pocos que todavía tienen algo por que pelear.
Entonces entramos al aspecto internacional. Es mucho lo que se puede decir de estas intervenciones, pero, ¿realmente sirven de algo? Como es de esperarse más de una opinión es lanzada al aire, que si es por el petróleo, que si es por ocio, por dominio… En fin podría contar con las manos y los pies la cantidad de razones por las que se interviene en un asunto interno.
Calificar esta intervención como un acto heroico podría ser un error técnico y hasta moral. Por supuesto, hay que tener en cuenta que por el egoísmo de un solo hombre miles han muerto, sin embargo muy al estilo del huevo y la gallina “salvaremos al mundo” enviaremos submarinos y aviones para liberar a unos matando a otros o mejor dicho para resguardar la vida de quienes no son escuchados.
¡Qué irónica es la vida! Con base en todo esto tomamos una decisión o quizás unos pocos son quienes la toman, como dije antes la historia siempre tiene dos versiones, ¿Alguno sabe porque ese hombre se ha vuelto demente? ¿Alguno sabe que es lo que quieren los que lo consideran demente? No generalizaré pero es probable que muy pocos puedan contestar esas preguntas y al final uno se va a la cama pensando para sí mismo y dice: ¡Que loco este mundo! Se cae rendido ante Morfeo y mañana es un nuevo ¡Qué se le hace! 

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