Por: Daniela Febles
Caracas, zona caracterizada por su agobiante tráfico humano y automotor. Miles de usuarios en las calles, en el metro, las paradas de los autobuses, ¡El autobús! Nada más estresante para muchas personas que montarse en la camionetica por puesto. Y a pesar de las “mejoras” que ha tenido el transporte en los últimos meses, todavía tenemos que enfrentarnos a situaciones como esta:
Caracas, zona caracterizada por su agobiante tráfico humano y automotor. Miles de usuarios en las calles, en el metro, las paradas de los autobuses, ¡El autobús! Nada más estresante para muchas personas que montarse en la camionetica por puesto. Y a pesar de las “mejoras” que ha tenido el transporte en los últimos meses, todavía tenemos que enfrentarnos a situaciones como esta:
"Buenas taldes, señores pasajeros. Yo sé que esto les molesta, pero prefiero pediles honradamente a estales robando... Yo no vengo aquí a robal, tampoco le traigo barajitas polque se me mojaron con la lluvia y las tuve que botal, sólo vengo a pediles una ayudita pa comel... Tampoco le voy a decí que tengo a mi mujel en la matelnidá, ni que tengo una enfermedá y que tengo que comprá medicamentos… Señores, lo único que les digo es que tengo hambre y no tengo pa’ pagame la pensión donde vivo, si me ayudaran estaría agradecido con ustedes... ¡Muchas gracias y que Dios los bendiga!”
La actitud de los usuarios tiende a premiar a este tipo de personas, quiénes incumplen con las normas que tienen los propietarios de las camionetas por puesto (en este caso). Y éstos son los mismos que critican a quienes se comportan cívicamente. Ahora bien, ¿Esto es un problema de cultura, de instituciones, de recursos o de normas? Luis Ugalde, rector de la UCAB, en su libro Detrás de la pobreza explica que la “cultura de los pobres” no representa solamente a los sectores de menos ingresos, sino que abarca la cultura productiva predominante en toda la sociedad venezolana: la de sus empresarios, trabajadores, amas de casa, políticos, universitarios, excluidos…
El tema de la pobreza genera miles de interrogantes que, muchas veces, no son expresadas a viva voz. Preguntas como ¿el modo de pensar y actuar del venezolano, tiene que ver con la condición de subdesarrollo del país? ¿Es realmente la pobreza un tema cultural? Ugalde explica, que no es posible descartar que existan actitudes que refuercen condiciones como la pobreza y el desorden; pero aceptar de entrada que el problema de Venezuela es cultural “sería negar que tras el empobrecimiento de los hogares venezolanos existe un proceso que involucra el funcionamiento de las instituciones, las políticas de desarrollo y las deficiencias productivas”.
En el tema de la pobreza, la cultura juega un papel fundamental, pues engloba los valores y creencias, tanto de las personas, como de las instituciones. Es importante intervenir en este aspecto, pero esto amerita entender a la cultura, no como el mundo que se coloca por encima o por fuera de la vida social, sino como el mundo que está insertado en ella. Existen miles de propuestas para un cambio sociocultural, pero no todas se han hecho efectivas. En Detrás de la pobreza hay diversas propuestas interesantes para el cambio. Y tú, ¿qué propones para que haya un cambio sociocultural?
No hay comentarios:
Publicar un comentario