febrero 26, 2011

Aprendiendo a tocarte

Por: Rosmarbis Pérez

    Olvidando mis errores, mis pudores y temores. Pensando sólo en la necesidad de tocarte. Sin reparo acerco una extremidad, tan mía como tuya, al terciopelo que adorna tu piel tersa. mis dedos se estiran, temblorosos y a la vez decididos. Casi por inercia, mis dedos se juntan, uno al lado del otro. Está tibio, la piel se eriza, se tensa. Vacilantes y continuos, los movimientos circulares suaves, continúan deslizándose por tus curvas. Ya es tarde, ha llegado el momento de cubrir la desnudez, tomo el brasier y mis senos quedan cubiertos, guardan en secreto aquel contacto de aquel día, en que por primera vez, me hago el auto examen.

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